Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.
Y no es prudente ir camuflado eternamente
por ahí ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.
No me pidas que no piense en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete si quieres,
probaré a crecer...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario